

Con el uso de medicamentos para suprimir la secreción acida, el número de pacientes con reflujo gastroesofágico que necesitan tratamiento quirúrgico ha disminuido significativamente. Sin embargo, estudios prospectivos han demostrado que en pacientes con enfermedad severa de reflujo gastroesofágico, o en aquellas que la suspender el tratamiento medico hace que reaparezcan síntomas, el tratamiento quirúrgico da un mejor resultado. Con el desarrollo de la técnica laparoscópica y sus ventajas hacen mas atractivo el manejo quirúrgico de estos pacientes evitando tratamientos prolongados y casi de por vida con mala calidad de vida al tener que realizar restricciones en su dieta y estilo de vida que mortifican al paciente al no controlar plenamente los síntomas del reflujo gastroesofágico.
Dentro de las técnicas laparoscópicas descritas para la corrección del reflujo esofágico, las dos más comunes son la de Nissen (360 grados) y la de Toupet (270 grados).
Es un procedimiento que puede ser ambulatorio o más frecuentemente con un día de hospitalización.
Dolor muy inferior al de la cirugía abierta y menor índice de disfagia posquirúrgica.
Inicio de su actividad cotidiana al 3er o 4to día postqco.
Estéticamente es inmejorable al realizarse incisiones muy pequeñas en el abdomen.