

Considerada una de las operaciones más frecuentes en el mundo entero, la corrección quirúrgica de la hernia inguinal es un reto para los abordajes laparoscopicos.
A diferencia de otros procedimientos laparoscópicos, la corrección de la hernia inguinal por vía laparoscópica ha tenido que practicarse como una técnica totalmente distinta a la técnica abierta. Porque aplica fenómenos físicos básicos al igual que el principio de libre tensión utilizado por los precursores de la colocación de mallas para corregir el defecto herniario. Actualmente las dos técnicas más usadas tienen en común el aplicar una malla en posición pre-peritoneal cubriendo todo el piso inguinal.
En una de las técnicas, esto se hace a través de la cavidad abdominal (TAPP) y en la
otra, se desarrolla un espacio en el pre-peritoneo sin penetrar en la cavidad abdominal.
una mejor visualización del área inguinal con un amplio espacio de trabajo.
evitar la intromisión de la cavidad abdominal. Resultados preliminares indicarían que ambas son factibles y con una recuperación más rápida que con la técnica abierta. Sin embargo, el mejor avance de esta técnica consiste en reproducir bajos porcentajes de reproducción de la hernia anterior, asociado a una recuperación más rápida y menor dolor comparado con las técnicas abiertas.
Es un procedimiento Ambulatorio, se realiza con anestesia general o regional y se realiza igualmente en hernias que se han reproducido luego de ser operados por la técnica abierta.